domingo, 31 de enero de 2016

Decisiones

Hasta que uno se compromete está en la duda, con la posibilidad de volverse atrás, sin ningún provecho.
Pero en lo concerniente a todos los actos de iniciativa y creación existe una verdad elemental, cuya ignorancia mata innumerables ideas y esplendidos planes:
En el momento en que uno se compromete de verdad, la Providencia se conmueve y actúa.
Todo tipo de ayuda que nunca hubiera aparecido, surge ahora ante uno.
Toda una corriente de sucesos fluye de la decisión, poniendo a nuestro favor todo tipo de nuevas situaciones, encuentros y ayudas materiales que nadie hubiera podido soñar que llegaran.
Lo que puedas hacer o sueñes por hacer, empiézalo.
La audacia lleva genio, poder y magia en sí misma.
Empieza a hacerlo; ahora. 
 Goethe
 

sábado, 30 de enero de 2016

Falsos maestros



Los falsos maestros conocen perfectamente todo el repertorio de trucos para pretextar o justificar sus comportamientos, por más falaces, innobles o corruptos que sean.

Lo peor es que logran engatusar a muchas personas demasiado ingenuas, manipularlas hábilmente y ponerlas a su servicio incondicional.

Los «santos» tramposos no son un producto de nuestra época, como a veces equivocadamente se deduce, sino de todas.

Tienen sus artimañas para impresionar a sus «clientes», despertar su admiración, motivados y sacarlos de su jaula para meterlos en la del falso maestro.

Tienen muy bien estudiada la forma de argumentar sus enrarecidos comportamientos y de enmascarar sus flagrantes contradicciones.

Muchos de estos maestros, sobre todo los de masas, predican desapego cuando son más apegados que nadie; hablan de accesibilidad y son inaccesibles; critican a la sociedad de consumo y son desenfrenados consumistas; se refieren a las virtudes de la humildad y tienen un ego desorbitado.

Pero si el discípulo pone al descubierto alguna de estas «singularidades» del maestro, se le explica (por el maestro mismo o por los bien aleccionados componentes de su camarilla, que la mayoría de las veces tienen graves deficiencias emocionales) que el preceptor procede intencionadamente así para poner a prueba al discípulo o para menguar su ego o para ejercitar su confianza u otro buen número de bien estudiadas justificaciones.

Pero lo más sabio que puedes hacer, si encuentras un maestro, es ponerlo a prueba y, además, cuanto más sinceras sean tus intenciones, tal vez más sincero será el maestro que encuentres.

No obstante, dispones de tu inteligencia primordial y tu discernimiento, que te prevendrán para que no seas demasiado ingenuo. Un toque de ingenuidad es inocencia y belleza; demasiada ingenuidad es necedad.

 

Ramiro A. Calle
 

 

 

viernes, 29 de enero de 2016

La Actitud Durante la Tormenta

Existe lo que se llama la actitud durante la tormenta.
Cuando uno es sorprendido por una repentina tormenta, se puede o bien correr lo más aprisa posible o bien colocarse rápidamente bajo los aleros de las casas que bordean el camino.
De todos modos nos mojaremos.
Si uno ya estuviera preparado
 mentalmente a la idea de estar mojado, se estaría a fin de cuentas muy poco contrariado con la llegada de la lluvia.
Se puede aplicar este principio con provecho en todas las situaciones.
 

jueves, 28 de enero de 2016

Las tres valentías


Los que quieren aprender Tai Chi Chuan lo hacen generalmente por las siguientes razones:

unos porque son de constitución débil o tienen diversas enfermedades; practican para sanarse.
Otros porque les gustaría saberse defender de combates inesperados.
Aun otros por curiosidad, e impresionados por sus maravillosas cualidades; estudian para encontrar el significado en sus principios.
Además de todos estos los hay que vienen por los demás; siguiendo la corriente, y que en sí mismos no tienen ninguna constancia.
Con ellos no va esto.
Cuando se habla de valentías, se dirige a los que están dispuestos a poner Kung-Fu (puro trabajo)-(Interno)

La valentía de tener dolor:
Si una persona tiene miedo de pasar dolor, no hay esperanza de progreso.
En los Clásicos de Tai Chi Chuan se dice: "La raíz está en el pie".
Si una persona tiene miedo de pasar dolor, significará que el pie no puede dejarse hundir en tierra para crear raíz.
No hay duda tampoco de que ese tipo de dolor es beneficioso para nuestro órgano del corazón y para el desarrollo del cerebro…
La valentía de sufrir pérdidas:
Uno de los principios básicos del Tai Chi Chuan es renunciar a uno mismo para seguir a los demás.
Se da por hecho que ceder y seguir al otro significa perder.
Por esto en el primer capítulo del libro "Los Trece Capítulos" se dice que uno tiene que aprender a perder.
¿Cómo se aprende? Escuchando el ataque del otro, no sólo sin resistirse sino ni tan siquiera intentando contraatacar… 
La valentía ante la violencia:
Lao Tse decía de un niño solito en la jungla que: "El cuerno del rinoceronte no le dañará; las garras del tigre no le destrozarán y las armas afiladas de un soldado no tendrán donde clavarse.
Todo porque el niño no tiene el concepto de la muerte".
También decía: "No hay nada bajo el cielo que ceda más y sea más adaptable que el agua, y aun así, cuando ataca a cosas más fuertes siempre las vence".
Y de nuevo dice: "Lo más suave bajo el cielo vence a lo más fuerte".
No está hablando de cosas violentas como el rinoceronte, el tigre o el soldado armado, enfatiza la cualidad del agua diciendo que nada puede triunfar sobre lo más flexible.
Esto es lo que significa: "Si no tengo cuerpo, ¿cómo puede nada dañarme?". No importa cuán violentas sean las armas que se alzan contra mí, ellas no son la amenaza…
 
 

lunes, 25 de enero de 2016

El temor


El temor se aleja cuando el guerrero empuña su espada, pero hay temores que viven dentro de él.
Todo guerrero lleva dentro el temor a estar solo, el temor al fracaso, a la opinión de los demás, al dolor, a veces teme escuchar la verdad pensando que no la soportará, teme a la muerte, al odio de la gente, al ridículo, teme al paso del tiempo, a verse viejos de pronto en el espejo, teme al pasado aunque reconoce en él la razón de su hoy.
Pero el guerrero hoy habló con su interior, y sus temores se disiparon.
Los ojos del alma vieron claramente y ahora ya no teme.
El guerrero ahora ya no teme a la soledad, porque se ama más así mismo, y sabe que en realidad nunca se está completamente solo en el mundo, no existe lugar donde el hombre pueda estar solo.
Ahora no teme al fracaso, porque entiende que únicamente se fracasa si no se intentan las cosas.
No teme a lo que opinaran de él los demás, porque sabe que de todos modos la gente siempre hablará, aún cuando haga las cosas bien.
Ya no teme al rechazo porque entiende que tiene fe en sí mismo
¿Por qué dudar de sí mismo?
Debe tener siempre fe en él mismo.
El dolor ya no lo aterra porque sabe que es necesario para crecer, como también sabe que no hay dolor que sea eterno.
Ya no teme escuchar la verdad, porque entiende que es mil veces mejor escuchar una verdad que duela, que la fealdad de las mentiras.
No, ya no tiene miedo a la muerte.
Ahora puede mirarla a los ojos, sabe que no es el final, sino el comienzo.
Ya no teme al odio de la gente, porque entiende que es no es otra cosa más que ignorancia de un alma amargada y sin luz.
No teme al ridículo, porque ha aprendido a reírse de sí mismo.
Ya no teme al paso del tiempo, ni a verse viejo en el espejo, porque ha entendido que así se gana la sabiduría.
No teme lo pasado, ni a los recuerdos duros, porque no pueden herirlo más.



‘Comprendí la verdad de mis temores,
ahora sé que nunca se está a oscuras
como en esta noche,
que aunque no lo veamos
siempre hay luz en las estrellas’


Honrar al maestro y reverenciar sus enseñanzas

Se refiere a que el maestro representa el Camino o Vía, representa el conocimiento al igual que la verdad.
Una persona que es honrada y reverenciada, es porque domina un conocimiento que otras personas no tienen.
Para dominar el camino, seguir el camino y buscar del verdadero camino, se debe honrar y reverenciar a un maestro o profesor, y seguir esmeradamente sus pasos.
 
 

lunes, 18 de enero de 2016

¿Tienes tanto miedo que llevas el viejo sable?


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El muchacho se aprestó a bajar al pueblo para adquirir algunas cosas y luego de preparar y cargar su ato a la espalda, fue en busca de uno los sables que estaban colgados en la pared.
Cuando el maestro lo vio preguntó al joven
-… dime ¿acaso tienes tanto miedo que llevas el viejo sable?
El discípulo lo miró con cierta vergüenza ya que demostró con ese acto su temor al camino.
El anciano se acercó al joven y tomó el sable que volvió a colgar en la pared
- … ¿acaso no has comprendido aún las palabras del sabio cuando dijo:
…”Siempre he oído decir que quien conoce el arte de vivir, camina por el desierto sin evitar rinocerontes y tigres, y pasa entre los ejércitos sin coraza ni espada; ya que fundido en la naturaleza del Tao, es uno con todas las cosas, por lo tanto ni el rinoceronte encontrará donde clavar su cuerno, ni el tigre su zarpa, por que, quien va a ir en contra de su propia naturaleza?”…
…Anda hijo mío, deja ese sable y camina sin temor…
El aprendiz, miró al anciano y sus ojos brillaron pues había comprendido sus palabras, había aprendido una nueva lección.
La Enseñanza Tradicional de las Artes Marciales Chinas
H.T.

viernes, 15 de enero de 2016

El camino


En ocasiones...


En ocasiones la senda que escogemos es larga y difícil, pero recuerda: esas sendas son las que siempre conducen hacia los panoramas más bellos.
Inevitablemente aparecen desafíos; tu reacción ante ellos es lo que determina quién eres dentro de tu corazón y todo lo que serás incrementa tus posibilidades de alcanzar la meta emprendiendo la labor en forma gradual.
Todo lo que se te pide es que hagas lo mejor que puedas hacer date cuenta de que eres capaz de llevar a cabo milagros por tu propio esfuerzo.
Recuerda que las oportunidades golpean tu puerta por alguna razón y las oportunidades que te convienen están al alcance de tu mano.
No necesitas ganar todas las veces, pero si necesitas saber que hace falta para ganar. 
De ti depende encontrar la llave que abre la puerta hacia una vida más cerca de la verdad que te permite sobrevivirlas; y sobrepasarlas.
Cruza tus puentes. 
Enfrentarte a tus desafíos.
Persigue tus aspiraciones y acércalas cada vez más a tu corazón.
Abandona los "si tan solo" y procede con lo que necesitas hacer para que todo este bien. 
Persigue todo lo que deseas de la vida, con las bendiciones de todas las personas que te aman y descubre lo que significa realizar tus deseos.



jueves, 14 de enero de 2016

En el silencio de su corazón



Un guerrero de la luz sabe que, en el silencio de su corazón, existe un orden que lo orienta.
Todo guerrero de la luz ya tuvo alguna vez miedo de entrar en combate.
Todo guerrero de la luz ya traicionó y mintió en el pasado.
Todo guerrero de la luz ya recorrió un camino que no le pertenecía.
Todo guerrero de la luz ya sufrió por cosas sin importancia.
Todo guerrero de la luz ya creyó que no era un guerrero de la luz.
Todo guerrero de la luz ya falló en sus obligaciones espirituales.
Todo guerrero de la luz ya dijo sí cuando quería decir no.
Todo guerrero de la luz ya hirió a alguien a quien amaba.
Por eso es un guerrero de la luz; porque pasó por todo eso  y no perdió la esperanza de ser mejor de lo que era.



El ahora

Un guerrero japonés fue capturado y encarcelado por sus enemigos.
Aquella noche no podía dormir, porque sabía que al día siguiente iba a ser torturado y ejecutado.
Entonces surgieron en su mente las palabras de su maestro Zen: “El mañana no es real. Es una ilusión. La única realidad es el Ahora. El verdadero sufrimiento es vivir ignorando este Dharma (enseñanza)”
En medio de su terror, súbitamente comprendió el sentido de estas palabras, se sintió en paz y durmió tranquilamente.




domingo, 10 de enero de 2016

Correcciones















El maestro miró fijamente la mano tensa del alumno, solo basto esa mirada para que el novicio entendiera que algo estaba mal; no hizo falta mediar palabra alguna, el maestro tocó con su mano apenas la muñeca del aprendiz y fue suficiente para que relajara sus dedos y su palma adquiriendo así la postura correcta.
Le siguió su antebrazo, que no giraba con corrección pues al hacerlo, movía el brazo alzando no solo el codo sino también el hombro.
El anciano se giró hacia el joven y tocó suavemente el hombro del muchacho que rápidamente tomó su lugar.
Así una a otra cada parte de su cuerpo fue corregida. 
Cuando esto terminó, el anciano se retiró para sentarse en su banco a beber té.
El discípulo que había quedado allí tratando de mantener la postura correcta que su maestro le había marcado, sintió entonces que todo encajaba, que fluía mejor su movimiento, pudo relajar su espalda y mantenerla elevada, como así también su cadera que se asentó y la fuerza de su pierna de sostén permitió a la otra extenderse con un movimiento sutil …


“La Enseñanza Tradicional de las Artes Marciales Chinas”
H.T.


Taichichuan Lun o La Teoría de Taichichuan


Taichichuan Lun o La Teoría de Taichichuan por Zhang San Feng















--En cualquier acción, el cuerpo debe ser ligero y ágil, o Ching y Lin.
Uno debe sentir que todas las articulaciones están completamente conectadas.
--El Chi debe ser estimulado. El espíritu de vitalidad, o Shen, debe concentrarse hacia adentro.
--No debe haber ninguna deficiencia, ni concavidad ni convexidad en el movimiento. No debe haber movimientos desconectados.
--El Jing arraiga en los pies, se desarrolla en las piernas, es controlado por la cintura y funciona a través de los dedos. De los pies a las piernas, de las piernas a la cintura, todo se debe mover como una unidad. Al moverse como una unidad uno puede avanzar o retroceder en el momento indicado y en la posición más ventajosa.
--Si uno no encuentra el momento indicado y una buena posición, y el cuerpo no se mueve como una unidad entonces la cintura y las piernas necesitan desarrollarse. Tal vez no sean tan fuertes como se requiere. Esto a menudo se ve al subir y bajar, al ir hacia adelante o hacia atrás, hacia la izquierda o a la derecha.
--Utilizar la conciencia interna, no las formas externas.
--Donde hay algo hacia arriba, debe haber algo hacia abajo. Donde hay algo hacia adelante, debe haber algo hacia atrás. Donde hay algo hacia la izquierda, debe haber algo hacia la derecha. Si uno trata de moverse hacia arriba, uno debe simultáneamente mostrar la tendencia inversa, hacia abajo, del mismo modo en que quién quiere jalar un árbol hacia arriba empuja primero hacia abajo para aflojar sus raíces, para que pueda ser desarraigado.
--Se debe distinguir lo substancial de lo insubstancial. Donde hay substancialidad debe haber insubstancialidad. En todo momento se debe distinguir uno del otro.
--El cuerpo entero debe estar unido en cada articulación. No debe haber interrupciones.
--El Quan Largo, como un gran río, fluye incesantemente.
Zhang San Feng



El Tao del Taiji Quan
Jou Tsung Hwa

sábado, 9 de enero de 2016

Los tres hermanos

















Un viejo guerrero Samurai, presintió que sus días en este plano de vida se terminarían y decidió dar lo poco que tenía a sus tres únicos hijos.
Como su destino final se acercaba no sería posible enseñar el arte del Kenjutsu por completo a sus tres hijos lo que lo entristecía muchísimo pues sin duda después de su partida ellos serían presa fácil de otros guerreros de mayor nivel.
Mientras hacia un recuento de las posesiones que tenía y al observar las flechas que había forjado años antes como regalo para sus hijos, (las flechas tienen una simbología muy especial para los Japoneses pues denotan el vehículo con que se trasladan los deseos y las metas, y su objetivo es no regresar del lugar de donde salieron) pensó en los deseos que dejaría como último legado para sus tres hijos.
Días más tarde convocó a los tres para darles su bendición y para darle su parte de la herencia a cada uno, durante ese momento dijo:
-”Sé que ustedes seguirán mis pasos como guerreros y sé que aún son muy jóvenes e inmaduros en el arte del sable, no obstante sus técnicas son complementarias y solo tuve tiempo de enseñarles a atacar y no a defender, tengo una enseñanza más por darles… sepan que en estas flechas esta el secreto para que ustedes puedan ser invencibles a pesar de que solo saben técnicas de ataque.”
El anciano les sonrió y le entregó una flecha a cada uno de ellos.
Los jóvenes las miraron y quedaron muy confusos pues las flechas no parecían tener ninguna cualidad superior, uno de ellos dijo:
-“Padre gracias por tu regalo y por entregarnos estas flechas, pero dinos ¿Cómo es que esta simple flecha nos va a hacer invencibles?”
El anciano le dijo:
-“Si decides romper esta flecha con tus propias manos seguramente lo lograrás sin ningún tipo de problema pero si juntas las tres te será casi imposible romperlas.”
El chico comprobó que su padre tenía razón pues a pesar de que eran simples flechas, estaban hechas de madera dura y al juntar las tres no se podían romper.
El anciano sonrío de nuevo al ver que ninguno de los tres pudo romper el grupo de flechas y continúo diciéndoles:
-“Así como el estilo de estas tres flechas es solamente el de atacar un objetivo, el de ustedes es igual. Las flechas son indestructibles si se juntan pero si se deja una sola, cualquiera podrá romperla. Estas flechas representan sus cualidades y sus personalidades en el combate, de igual manera, para que ustedes sean invencibles deberán pelear juntos y atacando de una manera definitiva y sin titubear, pues el día que decidan pelear solos será lo último que hagan:
rota una de las flechas las otras son más fáciles de romper. Esta es la manera de que los tres sean invencibles a pesar de que solo saben los ataques y no las defensas.”
Desde entonces ninguno de los tres hermanos se atrevió a pelear solo y juntos fueron invencibles.


jueves, 7 de enero de 2016



Los sabios antiguos poseían una sabiduría sutil y un entendimiento profundo.
Tan profundo, que era difícil entenderlos.
Y porque era difícil entenderlos debe describírseles en la siguiente forma:
Cautelosos, cual si atravesaran un río helado.
Prudentes, como si temieran peligros de todos lados.
Indiferentes como un extraño.
Débiles, como hielo que comienza a fundirse.
Puros, como un trozo de madera a punto de ser esculpido.
Adaptables, como el agua.
Vacíos, como un valle.

miércoles, 6 de enero de 2016

Vacío


Alboroto…

Mucho ruido…

Ruido…

Poco ruido…

Silencio…

Nada…

Vacío, vacío!

Complacer a un niño genera malas consecuencias















Zhang Eryou era el mayor y Zhang Sanchen el menor de dos hermanos.
Cuando Eryou murió, Sanchen aceptó la responsabilidad de cuidar y amar al hijo de su hermano.
Cuando el niño creció, Sanchen gastó casi todo su dinero para comprar a su sobrino un terreno para que formara una familia.
Sin embargo la complacencia había vuelto a su sobrino en un joven arrogante. 
Él tenía muchas aventuras amorosas y disfrutaba del placer con mujeres.
Eventualmente contrajo una enfermedad y murió.
Esto pesó mucho en la mente de Sanchen aunque sus vecinos le aseguraron que todo lo que él había hecho fue apropiado.
Sanchen se enfermó y cayó en coma. 
En ese tiempo tuvo una visión.
Una vez que se recuperó, pensó profundamente acerca de la visión: ”¡Qué extraño, mi hermano Eryou quería hacerme juicio, insistiendo que yo había matado a su hijo. Es realmente injusto!”
Unos días más tarde Sanchen se sintió mejor y su mente se aclaró. Él le dijo a su familia
-en realidad es verdad.
Mi sobrino no tenía esperanzas para el futuro. 
No lo eduqué correctamente y sólo lo cubrí con beneficios materiales.
Como resultado él tuvo esos amoríos y murió joven. 
¿Si yo no lo maté, entonces quién lo hizo?”
Sanchen se arrepintió y al poco tiempo murió.


lunes, 4 de enero de 2016

Un verdadero Maestro

www.fundacionanahata.com.ar

Un verdadero Maestro…
Nunca intenta cambiar a nadie directamente.
Es como una fragancia sutil que te envuelve.
Si estás abierto, algo de ella entrará en ti.
Si no estás abierto, esperará a la puerta.
Ni siquiera llamará porque al hacerlo puede perturbar tu sueño.
Es tu sueño y tienes todo el derecho a dormir cuanto quieras.
No es asunto de nadie el despertarte...


Osho






viernes, 1 de enero de 2016

Relajación no es sinónimo de flojedad


Muchos libros nos explican mil y una formas de eliminar la tensión, aunque a veces es complicado encontrar cómo hacerlo en uno mismo.
Explicarlo no es sencillo porque pasa por describir lo que sucede cuando llegas a ese "clic" que te ayuda a destensarte; y eso que se siente no es definible con palabras.
Destensar el cuerpo NO es dejarlo flojo y abandonado, al contrario, es hacerse más consciente de él, percibir cómo está; con una respiración larga, pausada y profunda, que actúe como fuelle en todo el cuerpo y después de hacernos conscientes de esa tensión, soltar, como si fuésemos una botella con gas y dejamos que ese gas se vaya.
Eso hace que "crezcamos", porque al relajar los músculos y las articulaciones, se estiran, se recolocan.
Si se está tumbado el cuerpo pide estirarse: quizá primero la espalda, las piernas, cuello, brazos...
La respiración ayuda a quitar la tensión y a su vez el relajarnos ayuda a que la respiración sea cada vez más energética, profunda.
La corriente, Qi, acabará por llegar a todos los rincones.
Pero hay otra tensión más complicada de tratar: la mental.
De hecho, liberar de tensión la mente, libera de tensión el cuerpo (y de rebote el alma).
Somos auténticos RUMIANTES DE PENSAMIENTOS: qué hacer, qué no hacer, qué pensar, qué sentir... o no... películas varias de probabilidades en la cabeza...
A ver, pensar no es malo, que hay que arreglar la vida de cada día, hablo de la cháchara mental que no soluciona nada y te hace sentir mal.
La destensión mental suele pasar por parar en seco el pensamiento rumiado:
no voy a seguir con este pensamiento, punto.
Tenemos que tratarlo como a un hijo que está incordiando y molesta, en este caso a nosotros.
Podemos dejar que incordie y todos sabemos por ejemplo qué es un niño incordiando en un restaurante no dejando comer tranquilo a nadie... genera rechazo.
¿A qué sí? Según lo que tengamos en la cabeza estamos irritables, tristes, enfadados...ese es el rechazo a lo que tengamos en la cabeza.
Paremos el incordio pues: el entorno se relaja y el propio niño va aprehendiendo que hay un comportamiento para cada situación.
Volverá a la carga cuando menos te lo esperas e incluso con más insistencia, de ahí la importancia de ser FIRMES.
Ojo, firmes, no inflexibles; porque a veces a los niños hay que dejarlos incordiar un poco para que ellos mismos se liberen, pero entonces hay que canalizar ese incordio hacia donde no moleste (como la entrada del restaurante que nosotros controlamos desde nuestra mesa).
Te hacen daño, te sientes mal, quieres y necesitas sentirte mal.
Perfecto.
Lloras, te enfadas...
Pero aquí es importante tener claro que se trata de canalizar esa tensión de pensamiento, no se trata de canalizarte a ti metiéndote en una espiral que acaba afectando a toda tu vida.
Una vez canalizada esa tensión tenemos que volver a nuestro ser, que en su esencia es una botella vacía (cada uno con su estilo: de vidrio, de plástico, grande, roja...) pero vacía; la hemos ido llenando nosotros y los que nos rodean; y nos hemos ido colocando donde queríamos o donde nos han puesto.
A veces es bueno verse desde la perspectiva de una obra teatral: ser espectador de uno mismo, contemplándote desde la tranquila y cómoda butaca de un teatro, que te permite juzgar, criticar, reír y llorar...hasta que termina la obra, vuelves a tu vida y lo sentido queda en el recuerdo sin afectarte en el futuro.
Lo que hay que tener presente es que todo esto pasa por una búsqueda y una práctica personal, en plan egoísta total, así lo digo.
Para dejar de fumar, primero hay que querer dejar de fumar, pero tú tienes que querer hacerlo; no llega con decir que se quiere hacerlo.
Sin esa intención real, sincera y auténtica lo demás...¿para qué?
Más ejemplos: niño incordiando y le decimos un "para quieto" sin mirarlo siquiera; parece que hacemos algo, pero no.
Quiero dejar de sufrir porque alguien me ha dicho algo que me hiere, pero quiero y necesito que el otro cambie su actitud... si al otro le importa un bledo aún nos vamos a sentir peor; plantéate que te hace daño porque se lo permites y ni pienses en lo que debería hacer o no el otro.

Autor Desconocido

Feliz NO pelea con nosotros mismos.