lunes, 31 de agosto de 2015

Meditar Caminando



¿Cómo meditar caminando?

1. No propósito
Al caminar no te enfoques en ningún propósito en particular. Disfruta simplemente el hecho de caminar. 
Date el permiso de disfrutar y observar intensamente sin ningún juicio a cada paso que des.

2. Desapego
Despréndete de tus preocupaciones y ansiedades mientras caminas. 
Al entrar en esta dinámica de caminar conscientemente, no hay cabida para ningún otro pensamiento que no sea el de estar atento al presente. 
Date permiso de simplemente caminar unos cuantos minutos simplemente por el hecho de caminar.

3. Sonríe como el Buda
Si dibujas una leve sonrisa en tu rostro tal como lo hacia el Buda mientras caminas, comenzarás a experimentar una profunda sensación de paz, serenidad y bienestar total. 
“Al sonreír todo tu ser se renueva y tu práctica se fortalece. 
No tengas miedo de sonreír.”

4. Respira conscientemente
Este es uno de los puntos más importantes de esta práctica.
Respirar conscientemente significa estar presente en cada inhalación y en cada exhalación. 
Presta atención a tu respiración mientras caminas.

5. Cuenta tus pasos
Una buena ayuda al principio es contar los pasos cuando inhales y exhales. 
Si en el momento de tomar aire ya llevas 4 pasos, cuenta mentalmente del 1 al 4. 
Si al exhalar solo llevas 3 pasos cuenta del 1 al 3 sin intentar controlar o acompasar. 
Simplemente conviértete en un observador de tu respiración.

6. Gathas
También, en lugar de números puedes pronunciar palabras con el ritmo de tu respiración. 
Puedes seguir el ritmo por ejemplo con la palabra Aquí/Ahora. 
Si das cuatro pasos con la inhalación puedes decir con cada paso “aquí”, “aquí” , “aquí”, “aquí”. y en la exhalación: “ahora”, “ahora”, “ahora”, “ahora”,. 
Puedes utilizar cualquier palabra o frase que tenga sentido para ti. 
También las palabras Llegando/Casa. 
Siéntete libre de usar tu creatividad y usar palabras que resuenen dentro de ti.

7. Camina como un emperador
Date el permiso de caminar con seguridad como si fueras el soberano de este planeta. 
Que cada paso que des sea una afirmación o un mandato real hacia la Paz y la felicidad de la tierra.

8. Pasos de flor de loto
Visualiza que con cada paso que das en la tierra brota de ella una hermosa y radiante flor de loto o la flor de tu preferencia. 
Esta técnica en particular te parecerá extraña pero créeme que vale la pena intentarlo. 
El sentimiento de arraigo y plenitud de esta práctica esta más allá de las descripciones que pueda realizar.

9. Camina cuando estés enojado
En ocasiones cuando más necesitamos de estas herramientas es cuando más pretextos ponemos. 
“No estoy de humor para eso”, “cuando se me pase el enfado lo haré”. 
Sin embargo es en esos momentos en que más lo necesitamos. 
Es por esto que entre más practiques estas técnicas, más fácil si te hará hacer uso de ellas en el momento en que de más las necesites.

10. Aprovecha el momento
No existe el momento perfecto para caminar conscientemente.
No te limites a programar “un espacio” para meditar caminando.
Aunque lo ideal sería caminar por un sendero inspirador tomándonos el tiempo cada día para realizarlo, tu realidad puede ser muy diferente. 
Aprovecha cada momento del día para caminar conscientemente.
Cuando estaciones tu coche camina hacia tu destino conscientemente. 
Cuando estés en la calle, de camino a la parada, en el centro comercial, simplemente recuerda sonreír y aprovecha el momento.


Perdiendo tesoros por el camino




  



Perdiendo tesoros por el camino.
La olvidadiza memoria de la consciencia.
Desde que emprendemos nuestro "camino hacia el Tai chi chuan " es como si cargásemos una mochila a cuestas, en un principio pesado fardo de vicios, prejuicios y debilidades, aunque también llevamos nuestra propia provisión de virtudes e ilusiones.
En el transcurso de nuestro aprendizaje iremos descargando tensiones físicas y mentales, concepciones erróneas acerca del funcionamiento de nuestro cuerpo, etc.
Tendremos que dejar atrás todo ese peso inútil, creando espacio para los conocimientos que poco a poco iremos adquiriendo.
Porque paulatinamente nos iremos encontrando detalles, trucos, claves a veces simples, a veces más complejas.
También recolectaremos "conocimientos conscientes", que formarán parte casi automáticamente de nuestra práctica.
Sin embargo, el esfuerzo de atención que supone el Tai chi chuan nos obliga a que, de vuelta a vuelta de espiral, tengamos que ir fijándonos cada vez en más y más detalles.
Y no podemos andar como niños ansiosos, llevando en nuestros brazos todos aquellos juguetes que encontramos por el camino, porque cada vez que nos agachemos para coger uno se nos caerán tres.
Y esto es prácticamente lo mismo que nos ocurre con lo que estamos aprendiendo.
Cuando damos un paso adelante al haber comprendido algo, tenemos que empezar a prestar atención a otras muchas cosas que hasta ese momento quizá ni siquiera supiéramos que existían, y es normal que al hacerlo dejemos de cuidar otras cuestiones que hace tiempo nos costó tanto trabajo asimilar.
Vamos perdiendo tesoros por el camino, la consciencia es un estado de atención, no un conocimiento duradero.
Pero por suerte no solemos tardar mucho en echar en falta aquello que se nos cayó, y volviendo nuestros pasos atrás lo recuperamos, sin tener que dejar por ello en el suelo nuestras últimas adquisiciones.
Por eso hay que ser muy cuidadoso a la hora de aprender aquello que en cada momento estemos estudiando.
Hay que practicar y practicar, buscar y perfeccionar hasta captar el detalle y aprehenderlo, hacernos conscientes de él.
Y entonces dar el siguiente paso, pero sólo entonces, o acabaremos con todos los regalos por el suelo.
Es peligroso pretender aprender más de lo que en cada momento podemos asimilar.

©J. Manuel Bonilla (Boni)



sábado, 29 de agosto de 2015

El esfuerzo correcto



Cuando la práctica es buena, quizás pueda uno sentirse orgulloso de ello.
Lo que se hace es bueno, pero entonces se le ha añadido algo.
El orgullo sobra.
El esfuerzo correcto es deshacerse de lo que está de más.
La cuestión más importante de nuestra práctica e realizar el esfuerzo necesario.
Lo necesario es el esfuerzo correcto en la dirección correcta.
Cuando el esfuerzo se encamina en dirección errónea, especialmente si uno no se da cuenta de ello, es un esfuerzo equivocado.
El esfuerzo de la práctica debe ir encaminado del logro al no logro.
En general, cuando uno hace algo, busca el logro de algo, se interesa uno en algún resultado.
La práctica dirigida del logro al no logro tiende a deshacerse de los resultados innecesarios y malos del esfuerzo.
Cuando se hace algo con ánimo de no logro, esto encierra una buena calidad.
Entonces basta simplemente con hacer algo sin ningún esfuerzo en particular.
Cuando se hace un esfuerzo especial para lograr algo, esto involucra cierto carácter de exceso, cierto elemento adicional.
Hay que deshacerse de lo excesivo.
Cuando se practica el Taichi, simplemente se practica el Taichi.
La verdadera calidad del Taichi está siempre presente, aunque uno no se dé cuenta.
Por lo tanto, hay que olvidarse completamente de lo que uno piensa haber logrado con él. Simplemente hay que practicarlo.
La calidad del Taichi se expresará de por sí, y es entonces cuando se logra.
Hay quien pregunta qué se entiende por practicar el Taichi sin ninguna idea de logro o provecho, y qué clase de esfuerzo es necesario para esa práctica.
La respuesta es: el esfuerzo necesario para descartar lo que está de sobra en nuestra práctica. Cuando surge alguna idea sobrante, hay que tratar de suprimirla y mantenerse dentro de la práctica pura.
Éste es el punto al que va dirigido nuestro esfuerzo.
Mente de principiante

                                       Adaptación de charlas informales sobre la meditación.

                                                                                  Desconozco al autor

martes, 25 de agosto de 2015

La filosofía del Yin-Yang



¿Alguna vez se ha preguntado por qué el Tai Chi Chuan se llama así?
¿Porqué este efectivo arte marcial es ampliamente practicado para la salud?, ¿Porqué normalmente realizamos los movimientos lentamente? y ¿porqué muchos estudiantes ganan tan pequeña proporción de los tremendos beneficios que se pueden derivar de este arte?
Un entendimiento del Yin y el Yang nos proveerá con las respuestas a esta y a otras preguntas.
El Yin-Yang es probablemente el concepto chino más ampliamente utilizado y es también uno de los mas poco entendidos aun entre los chinos.
Muchos estudiantes por ejemplo, tienen la impresión de que el Yin-Yang representa los principios positivo y negativo o masculino y femenino, que son dos fuerzas primordiales operando en el universo o dos ingredientes fundamentales que se presentan en todo el cosmos; esta interpretación es bastante equivocada debido a su popularidad entre diferentes figuras de autoridad.
El Yin- Yang por sí mismo, ni son fuerzas ni son ingredientes, son símbolos que pueden tener diferentes significados en diferentes contextos, así que a veces pueden simbolizar fuerzas o ingredientes de elementos cósmicos o de otra naturaleza pero no siempre son eso.
Mientras sus manifestaciones son muchas y a menudo profundas, en su forma más simple el concepto del Yin y Yang se refiere a los dos aspectos opuestos o complementarios de cualquier cosa en el universo.
Pueden estar en un objeto, en un proceso o en una idea.
Por ejemplo, si hablamos acerca de mirar el cielo hacia arriba: Arriba y cielo tienen el significado solamente cuando nos relacionamos a ellos correspondientemente con los aspectos de abajo y tierra, usualmente hacemos esto en forma inconsciente debido a que estamos familiarizados con estos términos.
En otras palabras, arriba y cielo y abajo y tierra son dos aspectos opuestos pero complementarios; los cuales dan un significado uno al otro.
Si no hubiera abajo y tierra no habría arriba y cielo y viceversa.
Si estuviéramos en el espacio exterior arriba y cielo o abajo y tierra no tendrían significado.
Uno de los dos aspectos es designado como Yin y el otro aspecto como Yang.
En este ejemplo arriba y cielo se refiere convencionalmente al Yang y abajo y tierra al Yin.
Hemos visto que el cielo es Yang cuando lo comparamos con la tierra, pero si acaso comparamos la luz con la oscuridad del cielo, podríamos referimos como Yin cuando esta brillante y soleado. Por otra parte, si observamos este cielo nublado y oscuro como la noche entonces es Yang, aun cuando fuera una noche brillante la compararíamos con los días soleados.
Aquí podemos ver el Yin y el Yang manifiestos por la oscuridad y la brillantez, ambos están relacionados y son también complementarios.
Yin y Yang son dos aspectos de una unidad u holismo.
Esta unidad es usualmente expresada en el diagrama conocido como el símbolo del Tai Chi
El Tai Chi usualmente se traduce como el cosmos.
Hay que notar que este símbolo es perfectamente simétrico, desde todos los ángulos simboliza los aspectos opuestos y complementarios del Yin y el Yang.
Note que el Yin empieza donde el Yang está en su máximo y viceversa.
El concepto del Yin-Yang y su símbolo del Tai Chi son utilizados por muchas otras disciplinas además de las artes marciales.
Es particularmente significativo en la medicina, la química, la iluminación, astrología, geomancia y filosofía Taoísta.
En el pensamiento médico chino por ejemplo a menudo escuchamos que la armonía Yin Yang es esencial para la salud.
Como una fórmula matemática, esto es algo conciso, pero es un gran principio que está manifiesto en situaciones en salud y medicina.
El símbolo del Tai Chi es el significado de la ilustración Taoísta, simbolizando entre otras cosas tanto lo físico como lo espiritual en esta filosofía Taoísta.

Wong Kiew Kit

jueves, 20 de agosto de 2015

Ejercicios para la longevidad.


Él tiene 97 años de edad en el video.
Maestro taoísta Zhang Zhishun mostrando 
ejercicios para la longevidad.

martes, 18 de agosto de 2015

Hundirse




 Este es el pedido más extraño y difícil de llevar a cabo que nos hace el instructor de tai chi chuan.
El problema es que la mayoría de las personas al principio literalmente tratamos de “hundir el chi” siendo que el chi es algo tan abstracto que ni siquiera lo sentimos.
Entonces es imposible hundirlo.
En realidad es imposible lograr que el chi haga nada desde nuestra mente consciente.
Es como intentar influir sobre el torrente sanguíneo sólo pensando en éste, siendo que, por suerte, la circulación es una acción motora automática que no puede ser modificada por los pensamientos.
Las funciones vitales del ser humano están diseñadas para funcionar sin el pensamiento y por ende sin interrupción.
Lo mismo sucede con el chi, por dos motivos: primero, es que la circulación energética es tan importante como la sanguínea y también es automática.
Y en segundo lugar es porque si pudiéramos controlar nuestro chi, podríamos también dañar a otras personas en un impulso de rabia o ataque de ira.
El truco para lograr que el chi haga lo que deseamos, en este caso, que se hunda, se encuentra oculto en la frase de un maestro:
“El chi es como una señorita tímida. Te mira desde atrás de un árbol cuando no estás prestando atención. Cuando la ves por el rabillo de ojo, desaparece. Tratas de verla al otro día pero no aparece. Sólo cuando no lo intentas más, aparece en el momento menos pensado.”
Y es este el secreto de la comprensión de tai chi chuan.
Simplemente hacerlo.
Sin juegos mentales, sin pensamientos.
“La conciencia bloqueará la energía” dice uno de los clásicos de tai chi chuan.
Sin embargo, una de las cosas más difíciles de hacer mientras se practica tai chi chuan es no pensar.
Mucha gente trata de bloquear los pensamientos de la mente.
Esto es incorrecto ya tratar de bloquear los pensamientos conscientes es un pensamiento más.
Si no podemos sacarlos de la cabeza entonces es mucho mejor dejarlos fluir que tratar de bloquearlos, siempre y cuando los mismos no generen tensión en el cuerpo.
En general tratemos que los pensamientos que aparezcan sean de situaciones placenteras que van y vienen.
Simplemente pensar en un campo de pastos verdes alrededor nuestro ayudará a hundir el chi.
Pero también existe otra manera en el tai chi chuan para lograr que el chi se hunda y es ese el motivo por cual se practica con las piernas flexionadas.
Las piernas se flexionan y el centro de gravedad de cuerpo baja para que nuestra mente consciente perciba la presión en los muslos.
Esto genera que la mente subconsciente comprenda la intención de hundirse. Otro gran clásico de tai chi chuan dice:
“Lo que el cuerpo físico hace, también lo hace la energía…”.
Entonces cuando hundimos nuestro cuerpo físicamente al destrabar las rodillas, la mente subconsciente también hundirá la energía dentro del tan tien dejando que el resto del cuerpo se mueva acorde a cada postura y por ende activando la energía de los meridianos correspondiente.
Hundirse a niveles subconscientes también permitirá llevar la energía hacia fuera cuando necesitemos defendernos.
Pero nuevamente, si pensamos en ello, no sucederá.
Es por esto que el tai chi chuan no sirve para competiciones o torneos de empuje de manos, ya que los participantes están constantemente pensando lo que sucederá luego y cómo vencer al adversario.
Estos pensamientos conscientes bloquean el chi y no es posible utilizarlo en los golpes.
La única forma de expandir el chi hacia fuera es sin pensarlo y la energía saldrá en el momento menos esperado, como cuando nos atacan repentinamente.
Otra área en la que el chi se manifiesta automáticamente es en la sanación, propia o hacia otra persona.
Si tratamos conscientemente de emitir energía hacia la persona afectada, no va a funcionar.
Sin embargo, sanar es igual a defenderse de un repentino ataque.
Se hace sin quererlo.
“Uno es un verdadero sanador cuando el paciente es sanado entre la puerta y nuestro escritorio.”
En otras palabras, la sanación real no sucede con las agujas, ni tampoco con las hierbas o los masajes; sucede antes de siquiera hablar con el paciente.
Las cuestiones físicas son importantes, pero la activación inicial del chi sucede simplemente por poner en contacto nuestro chi con el de una persona enferma. Esto sucede aun con los animales y las manadas.
Solo en el punto de que un animal lastimado no se pueda recuperar, será comido por otro.
Es realmente simple lograr hundirse y es realmente difícil al mismo tiempo.
Pero lo único que debemos hacer para lograrlo es el movimiento de tai chi chuan.
Todos los secretos del tai chi chuan están en el movimiento, nada más.
No se puede pensar, no se puede intelectualizar, es simplemente una cosa física que realizada correctamente (la exactitud de la técnica es importante) influirá sobre lo subconsciente y el practicante recibirá todos los beneficios que los sistemas internos tienen para ofrecer.
                                                                              
                                         Erle Montaigue