viernes, 31 de julio de 2015

El Síndrome de Fatiga Crónica y el Qigong



El Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) consiste en un rango de síntomas que incluyen cansancio físico y mental, dolor de cabeza, disturbios de sueño, dificultad en la concentración y dolor muscular entre otros. En el año 2002 se estimó que alrededor de 0.4% de la población de Reino Unido (lugar donde se realizó el presente estudio) sufría de SFC.

Los tratamientos farmacológicos más comunes incluyen el uso de drogas como antidepresivos, inductores de sueño y drogas para el dolor. Debido al alto nivel de reacciones adversas registrados en el uso de estas drogas, las terapias complementarias incluyendo mesoterapia, meditación y osteopatía son recomendadas para aliviar los síntomas de la enfermedad.

La Medicina Tradicional China considera al SFC como un reflejo de la desarmonía y descenso de la energía del organismo con bloqueos, estancamientos y cambios en la circulación de la energía o Qi, que resultan en la enfermedad. La interrupción del flujo energético se manifiesta como dolor, fatiga y disturbios anímicos. El Qigong es una de las prácticas más completas que existen para mejorar y regular el estado energético del cuerpo llegando a curar una enfermedad.

LA INVESTIGACIÓN. PARTICIPANTES Y PROTOCOLOS
 El reclutamiento de voluntarios para la investigación se realizó a partir de médicos generalistas que trataban pacientes con la enfermedad. Estos pacientes fueron incluidos en la investigación luego de haberse comprobado los síntomas de SFC por un periodo mayor a tres meses.

En total se reclutaron 18 participantes, todas de sexo femenino y de entre 25 y 55 años de edad. Catorce participantes concluyeron las prácticas requeridas por la investigación con más de un 90% de asistencia a clases.

Estas participantes debieron asistir a una clase semanal de Qigong donde aprendían una rutina de varios minutos llamada Tai Yi Shen Qigong, y luego se sentaban durante cinco minutos a meditar. Un maestro certificado de Qigong con 20 años de experiencia impartía las clases. Las practicantes repitieron la rutina durante 6 meses y les fue pedido asimismo practicar en su casa a diario.

MEDICIONES Y RESULTADOS OBTENIDOS
 Para las mediciones se establecieron como base previa de comparación ciertos parámetros controlados dos semanas previas al comienzo de la práctica de Qigong, tales como salud física (movilidad, equilibrio, dolor, etc.), salud mental (ansiedad, depresión, sensación de bienestar, etc.) y estado general de la persona (calidad de sueño, trabajo, estrés, sociabilidad, etc.). Luego se realizaron mediciones a los tres y seis meses de comenzado el estudio.

A las participantes también se les solicitó llevar un registro de sueño según los criterios del Servicio de Salud Nacional del Reino Unido que consta de diversas variables como interrupción de sueño, tiempo total dormido, calidad del mismo, etc.

En los resultados de las mediciones se comprobó que la utilización del Qigong como terapia para el SFC fue positiva. Se reportaron mejoras significativas en la vitalidad de las participantes, disminución en los problemas de sueño, mayor actividad social, sensación de bienestar y disminución de estrés.

Los mayores cambios se vieron reflejados durante los primeros tres meses de práctica y luego se mantuvieron con leve ascenso durante los tres meses siguientes.

CONCLUSIONES
 Las evidencias sugieren que tanto una simple sesión de Qigong como la práctica prolongada de la disciplina pueden producir cambios positivos en las características psicológicas y el sistema inmune de los practicantes. Este estudio piloto sugiere que la práctica regular de Qigong reduce el dolor y mejora la calidad de sueño, la vitalidad y funcionamiento físico de pacientes con SFC.

Asumiendo que el Qigong sea un tratamiento potencial para los síntomas de esta enfermedad, los mecanismos de acción serían interesantes de estudiar. Estos mecanismos incluyen el incremento de oxígeno y disminución de dióxido de carbono en la sangre, que eliminaría sustancias generadoras de dolor y potenciaría la circulación de sustancias que calman el dolor como las endorfinas. Asimismo los movimientos lentos del Qigong y la respiración calmada afectan al sistema muscular de manera positiva mejorando la tonicidad y elasticidad de los músculos.

Por otro lado, el presente estudio posee varias limitaciones debido a que la muestra es demasiado pequeña y sólo constituida por mujeres. En resumen este estudio sugiere que el Qigong si puede mejorar los síntomas del SFC luego de una práctica prolongada. A su vez el Qigong es un tratamiento sin efectos colaterales y cuyos beneficios van más allá de la enfermedad tratada. Es importante ampliar los estudios relacionados a este tema utilizando una muestra mayor de participantes para poder descartar el efecto placebo y realizar mediciones más concretas de los beneficios. 

Este es un resumen de un estudio publicado en 2007 en la revista “Medicina Alternativa y Complementaria basada en la Evidencia”, de la Universidad de Oxford.

Artículo original: “Qigong Ameliorates Symptoms of Chronic Fatigue: A Pilot Uncontrolled Study”
(Evidence-based Complementary and Alternative Medicine. 2007. Oxford Journals).


Vacío y forma:



Lo que no tiene forma es lo inconcebible; por ende, del budismo antiguo, se concibe "vacío y forma" en tanto unidad polarizada, indivisible y dinámica.
"Todas las formas son vacías"
"El vacío es forma; y la forma es vacío".
"La forma se diluye en el vacío y el vacío se manifiesta en la forma"
Ejemplo:
Un atado de leños es forma y vacío.
¿Por qué?
Porque un atado de leños es algo (una forma compuesta), que surge en base a la relación interdependiente de varios leños; los que, al ser separados unos de otros -y en virtud de su ausencia, se hace palpable el vacío de la forma: "atado de leños".
Como de todas las formas posibles, respecto de un único leño -en tanto forma surgida y compuesta por diversos factores que es, ocurre exactamente lo mismo.
Asi, lo más sesudo es comprender que la vida es forma y la muerte es vacío:
"Todas las vidas (formas surgidas y compuestas) son muerte (vacías, insustanciales)"
"La muerte es vida y la vida es muerte".
Anicca, anatta, sunyatta.
Transitoriedad, movimiento perpetuo entre vacío y forma.
No-yo, no alma inmutable y duradera.
Insustancialidad, vacuidad de todas las formas surgidas y compuestas.

martes, 28 de julio de 2015

Principio de la raíz


La demostración más empírica de nuestra técnica es indudablemente la raíz. 
Tener una buena raíz no es nada fácil y ver a esos maestros soportando el empuje de cinco o seis personas sin que desplacen su cuerpo ni un sólo milímetro hace que nos hagamos la pregunta del millón: ¿cómo lo hace?
No encontraréis respuestas en documentos donde salen dibujos de personas que se imaginan ser árboles o de raíces saliendo de nuestros pies. Ese tipo de explicaciones pueden venirles bien a los orientales pero no a un occidental.
Es más probable que encontréis la respuesta en un libro de Ingeniería de cálculo de estructuras que en uno de taijiquan, pues todo se basa en la biomecánica-estructural del cuerpo y en cómo alinear cada uno de sus soportes de carga, en este caso las partes articuladas.
Otro punto importante es el control del centro de masa, que no es lo mismo que el centro de gravedad. El centro de masa debe situarse lo más bajo posible para conseguir una mayor estabilidad. Mientras más bajo el centro de masa, más raíz tendremos.
Sabiendo que la estructura y el control del centro de masa (CCMM) son las claves para dominar relativamente nuestra raíz, la cuestión es cómo o de qué manera podemos aplicar esos conceptos a nuestro cuerpo.
El CCMM se controla con la respiración abdominal, de tal forma que al llenar nuestros pulmones el plexo solar empuje hacia abajo los órganos viscerales y nuestro CCMM descienda. El hundimiento del pecho también es fundamental porque suma al CCMM un gramaje al ya conseguido. Mantener los codos mirando hacia abajo y los hombros hundidos también suma una pequeña cantidad al descendimiento del CCMM. Por último, debemos bascular la cadera hacia adelante de tal manera que el hueso sacro se sitúe apuntando hacia abajo. 
Todo este suma y sigue es muy importante porque de él depende que el trabajo de nuestras piernas sea efectivo a la hora de encontrar la raíz. Todo nuestro cuerpo debe estar enfocado a que el peso vaya hacia abajo teniendo siempre claro que no podrá sobrepasar más allá de donde los orientales sitúan el Tantien, para nosotros el hueso púbico.
Ya tenemos nuestro CCMM todo lo bajo posible pero eso no es suficiente para tener una raíz en condiciones. Hay que crear unos buenos cimientos al igual que cuando se construye una casa sólida y resistente.
La cintura no importa demasiado dónde esté porque lo que realmente da sentido a la raíz son las caderas. Las caderas son como el timón del barco. Aunque tengamos el CCMM en posición baja, es un error pensar que flexionando las piernas conseguiremos mayor raíz porque bajamos más nuestro CCMM. Si, puede que bajemos nuestro CCMM pero nuestro centro de gravedad también será alterado y nuestra verticalidad afectada y eso puede destruir todo el trabajo del CCMM si no lo hacemos con las alineaciones correctas, es decir, variando la posición de las caderas de forma inadecuada.
Las caderas gobiernan nuestra posición. Para cada una de las piernas, la cadera correspondiente nos sitúa en la dirección que queremos trazar con los pies. Dicho de otro modo, donde apunte la cadera, apunta el pie. Esta acción genera una rotación en el fémur hacia el exterior del cuerpo alineando femoral y tibial. Dicha acción es fundamental si queremos evitar lesiones de rotura de ligamentos internos/externos de los que tanto se lamentan los practicantes de taijiquan. La posición es dolorosa al principio, porque no estamos acostumbrados a soportar este giro tendinal. Una vez que los tendones de la cadera adquieran elasticidad es una posición muy cómoda y se vuelve natural.
No importa el tipo de postura de piernas que adoptemos, Xubu, Gongbu o la que sea, lo fundamental es que la cadera se mantenga completamente inalterable y que las rotaciones del cuerpo las realicemos con la cintura.
La pierna llena es la que se encarga de llevar la fuerza hacia abajo a través del cuádriceps. La pierna vacía es la que da soporte al control del centro de gravedad junto con la alineación de la columna y ayuda a crear estabilidad en la postura. La posición de los pies no debe ser demasiado abierta ni demasiado cerrada, es decir, debemos mantener la posición que nos marque el ancho de nuestra apertura de cadera.
Es muy importante mantener el cuerpo bien estructurado porque de no estarlo es como construir una casa con buenos cimientos pero con pilares de espuma.
Este es (lo más resumido que he podido) el método de enraizamiento, pero como podéis imaginar es la parte fácil. Ahora queda lo complicado que es moverse sin perder esa raíz y sin que se vuelva un movimiento pesado.
Cómo ejercicio recomiendo realizar la forma junto con un compañero que nos empuje de forma progresiva en dirección opuesta a nuestro movimiento (al principio, más adelante en cualquier dirección). Esto nos dará una consciencia mayor de cómo estamos de raíz y de cómo podemos mejorar nuestro trabajo postural.
Espero que con este material podáis perfeccionar el trabajo de raíz. Si no sale a la primera no desesperéis. Un buen puchero se hace a fuego lento.





domingo, 26 de julio de 2015

sábado, 25 de julio de 2015

Preparate




Si deseas ser un guerrero prepárate para romperte,
si deseas ser un explorador se prepárate para perderte
pero si deseas ser un amante prepárate para ambos.

miércoles, 22 de julio de 2015

Cultivar la mente















La mente tiene como característica que puede desarrollarse de acuerdo al modo en que se la disciplina.
Si uno está atento cuando maneja será un conductor competente; si está atento al realizar caligrafía, uno podrá ser un experto calígrafo, y si se concentra en la lectura podrá desarrollar amplios conocimientos en ese campo.
Cualquier actividad que realice una persona, si lo hace con entera atención, la llevará a cultivar la Mente única, convirtiéndose en un individuo útil y capaz.
Si uno no cultiva la Mente única será problemático ocuparse de sus propios asuntos, y mucho menos le será posible ayudar a otros.
Enfocando la mente en lo que uno está haciendo, sin ser arrastrado por otras cuestiones, se cultiva la capacidad de concentración, y los apegos y pensamientos que distraen van desapareciendo; la comprensión y claridad de la mente se amplían en gran medida.
Uno tiene la posibilidad y el poder de decisión para hacer lo correcto, de modo que es factible moverse a cada paso en justo acuerdo con el Dharma -sin que importen los obstáculos que haya que vencer- en todo tiempo y lugar.

Autor desconocido

Contemplando la mente


Considerar el cuerpo como irreal, como una imagen en un espejo o el reflejo de la luna en el agua.
Contemplar la mente como sin forma, sin embargo, brillante y pura.
Ni un solo pensamiento surge, vacía y sin embargo perspicaz, quieta y sin embargo iluminada.
Completa como la gran vacuidad, conteniendo todo lo maravilloso.
Ni saliendo ni entrando, sin apariencias o características.
Centenares y miles de hábiles métodos, todos surgen de una sola mente.
Independiente de la existencia material, como siendo la obstrucción.
No apegarse a los pensamientos engañosos, los pensamientos engañosos generan ilusión.
Contempla atentamente esta mente, vacía, desprovista de objetos.
Si de repente surgen las emociones, caerás en la confusión.
En un lugar peligroso, la luz regresa, iluminando poderosamente.
Las nubes se dispersan, el cielo es claro, el sol reluce brillantemente.
Si nada surge dentro de la mente, nada será manifestado.
Aquello que posea características no es la realidad original.
Si puedes estar consciente de un pensamiento cuando surge, esta conciencia lo destruirá inmediatamente.
Cualquier estado mental que surja, bárrelo, déjalo ir.
Los estados, tanto buenos como malos, pueden ser transformados por la mente.
Lo sagrado y lo profano aparecen según los pensamientos.
El recitar mantras o el contemplar la mente son meramente hierbas para sacarle brillo a un espejo.
Si el polvo es quitado, estas hierbas también se dejan a un lado.
Los grandes y extensivos poderes psíquicos, todos son completos dentro de la mente.
Se puede viajar a voluntad a la Tierra Pura o a los cielos.
No necesitas buscar lo real, la mente originalmente es Buda.
Lo familiar se convierte en lo remoto, lo extraño parece familiar.
Día y noche, todo es maravilloso.
Nada con lo que tomas contacto es capaz de confundirte.
Estas son las cosas esenciales de la mente.
Practicar Directamente la “No-Mente”



martes, 21 de julio de 2015

Estancamiento de Qi







El estado natural del Qi es moverse:
Un organismo sano es aquel en el que la energía puede circular con libertad.

Sin embargo, es frecuente que el Qi encuentre obstáculos en su camino, con lo que, si no puede superarlos, se «estanca» y entonces la enfermedad aparece.

El estancamiento de Qi puede afectar las funciones de cualquier órgano y dar lugar a problemas muy diversos:
Desde dolor muscular o cefalea hasta insomnio, estreñimiento o dificultades para digerir los alimentos.

En ocasiones, puede manifestarse en forma de distensión u opresión en una zona concreta del cuerpo, y en otras, en hinchazón o dolor.

En casos extremos, el Qi que no circula puede acabar por acumularse y endurecerse, dando lugar a tumores, que pueden ser benignos o malignos.

Entre las causas más habituales del estancamiento de Qi se hallan la depresión, la mala alimentación, los traumatismos y los ataques de energías externas.

Li ping





sábado, 18 de julio de 2015

Una fuerte certeza

En otros tiempos, un joven monje presa de dudas, no podía comprender qué había que hacer para creer, para tener fe.
Fue a ver a su maestro y le preguntó si podía esperar que en el futuro comprendiera, aunque solo fuera un poco.
-No es necesario comprender -respondió el anciano maestro.
-Si no comprendo, ¿cómo tener fe?
-Inútil tener fe - dijo el Maestro.
-Entonces, no entiendo nada - dijo el monje.
-Lo único que necesitas es una fuerte certeza - replicó el Maestro.
Anochecía, y el anciano maestro salió del templo con su discípulo.
Apuntando hacia el cielo con el dedo, le preguntó:
-¿Ves la estrella que brilla allí arriba?
El joven miró en la dirección indicada y respondió:
-Sí, la veo.
-¿Ves ahora esa otra que está justo al lado?
-No hay ninguna al lado - dijo el discípulo.
-Mira bien - agregó el Maestro.
Y efectivamente, el discípulo percibió una estrella casi invisible.
Si trataba de mirarla directamente, no la veía; en cambio, si la miraba ligeramente de soslayo, la estrella se volvía perceptible.
El Maestro le dijo entonces:
-Es lo mismo que la certeza. Comprender es ver la estrella que brilla; tener fe, es estar seguro de que existe una estrella aunque uno no la vea; la certeza interna es saber que existe aunque no se le perciba claramente. He utilizado esta metáfora para educarte, ahora debes comprender por tí mismo.
Al joven monje le impresionó muchísimo la sabiduría de su maestro, pero se preguntaba cómo podía éste saber que había una estrella invisible justo en ese sitio.
El Maestro le dijo entonces:
-Las estrellas son innumerables; creo que tú y yo no mirábamos la misma.
El número de estrellas es tan grande que siempre existe una invisible en cualquier lugar y que sólo se puede ver si se mira sin mirar.

miércoles, 15 de julio de 2015

Postura: 'en cuclilla




















Más que ninguna otra, la postura en cuclillas abre las lumbares inferiores.
Activa la fuerza motora latente de la pelvis, abre las ingles, flexiona las articulaciones de las caderas y crea presión descendente, facilitando la liberación de excrementos, gases y toxinas.
Por el empuje gravitatorio que provoca, agita la corriente de Qi Terrenal que se mueve hacia el perineo, despierta los fluidos espinales en el sacro, abre y alarga la columna, reequilibra las vértebras y abre paso a la corriente Qi que asciende al centro coronario y a la glándula pineal.
En esta postura la respiración interna masajea los pulmones y el corazón, mientras el Tan Tien ayuda al corazón, asumiendo su función de bombeo, activando y facilitando los flujos de sangre y Qi.
Esta postura también contribuye significativamente a estirar los músculos psoas.
Estos dos músculos se anclan entre la última vértebra dorsal (Du Mai 12) y las cinco primeras lumbares, siguen en sentido transversal y descendente, uno a cada lado de la columna, hasta la cabeza de los fémures.
En el curso de su trayecto, el psoasilíaco se relaciona con importantes órganos: diafragma, riñones, uréteres, vasos renales, colon, ciego, arterias ilíacas primitivas, y arterias y venas ilíacas externas.
Especialmente íntima es su relación con el plexo lumbar, que lo atraviesa.
Los músculos psoas nos sirven para mantenernos erguidos, para caminar y levantar las piernas. Actúan también en el movimiento de las caderas y el tronco.


martes, 14 de julio de 2015

Todas las batallas


El 'Yo' y lo 'mio'




Un hombre se llegó a su maestro y le dijo:
- Señor, todas las mañanas practico Taichichuan en la orilla de la playa, sin embargo, no consigo mover la energía del mar, del cielo, ni del sol...
A lo que el maestro contestó:
- El 'yo' y 'lo mío' son dos grandes obstáculos que nos separan del Tao. Si te acercas al mar diciendo 'tú eres el mar y yo un ser humano', ¿cómo pretendes mover las aguas si el mar es mucho más grande y fuerte que tú? ¿Y cómo pretendes mover el sol o el cielo siendo tan solo un mono sin pelo? El que va diciendo 'yo soy' y 'tú eres', no ha comprendido nada, no ha visto nada y no sabe nada. Tan solo se dedica a pasear su ego de un lado a otro por la vida. Sin embargo, el que dice 'el Tao es Todo' ése ha descorrido los velos del 'yo' y 'lo mío', trascendido su individualidad, hecho caer su ego y puede ver. Entonces no reconoce al mar como algo diferente de él, y deja en la orilla sus miedos para adentrarse en la profundidad del Ser. De esa forma aquel mono sin pelo puede mover el mar porque puede moverse a sí mismo. Más tarde deja de ver el cielo como distinto de él, por eso abandona su cuerpo sobre la tierra porque ha trascendido. Su mente se ha disuelto en la abisal profundidad del cielo. Por tanto puede mover el cielo porque puede moverse a sí mismo. Y cuando mira al sol, no lo ve como separado de él, y así puede quemar todas sus faltas en el fuego del no-ser para llegar por fin al Ser y llevar a su alma del Taichi al Tao