lunes, 28 de noviembre de 2011

Tai chi vs Tai Chi (太极拳 vs 太极拳) HQ

domingo, 27 de noviembre de 2011

Jornada de Práctica al Aire Libre


El Domingo 27 de Noviembre de 2011, la Escuela Hou Tze Lao Hu,
realizó el último encuentro del año en el Paseo de las Bicicletas.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Yang Tai Chi Chuan Tradicional



2011-11-18 al 20

Seminario Internacional de Tai chi chuan Estilo Yang Tradicional con Yang Jun, Quinta Generación del Estilo, Guardian del Legado de la Familia Yang.


martes, 15 de noviembre de 2011

12/11/2011_Seminario Tui Shou


El sábado 12 de noviembre hemos asistido al Seminario
"Explorando los principios del Tai Chi Chuan a traves del 
Tuei Shiu del Sistema Ma Tsun Kuen" , que organizó la Escuela 
Ma tsun Kuen de Palermo a cargo del 
Prof. Eduardo Monteiro de Gijón, España.
A continuación y como es costumbre se realizó un nuevo encuentro de Tui Shou.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Aprenderás...

Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre
dar la mano y socorrer a un alma, y aprenderás que
amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre
significa seguridad.
Comenzaras a aprender que los besos no son contratos,
ni regalos, ni promesas.... comenzarás a aceptar tus
derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente,
con la gracia de un niño y no con la tristeza de un
adulto y aprenderás a construir hoy todos tus
caminos, porque el terreno de mañana es incierto para
los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer
en el vacío.
Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te
expones demasiado.... aceptarás incluso que las
personas buenas podrían herirte alguna vez y
necesitarás perdonarlas.... aprenderás que hablar
puede aliviar los dolores del alma.... descubrirás
que lleva años construir confianza y apenas unos
segundos destruirla y que tu también podrás hacer
cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.
Aprenderás que las nuevas amistades continúan
creciendo a pesar de las distancias, y que no importa
que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida,
y que los buenos amigos son la familia que nos
permitimos elegir.
Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si
estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.
Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con
tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente
nada, solo por el placer de disfrutar su compañía.
Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las
personas que mas te importan y por eso siempre debemos
decir a esas personas que las amamos, porque nunca
estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las
veamos.
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que
nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero
nosotros somos los únicos responsables de lo que
hacemos. Comenzarás a aprender que no nos debemos
comparar con los demás, salvo cuando queramos
imitarlos para mejorar. Descubrirás que se lleva mucho tiempo
para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.
Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a
donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve...
Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te
controlaran y que ser flexible no significa ser débil
o no tener personalidad, porque no importa cuan
delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados.
Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo
que era necesario, enfrentando las consecuencias...
Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.
Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas
que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las
pocas que te ayuden a levantarte.
Madurar tiene mas que ver con lo que has aprendido de
las experiencias, que con los años vividos.
Aprenderás que hay mucho mas de tus padres en ti de lo
que supones.
Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus
sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan
humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque
le estarás quitando la esperanza.
Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a
tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel.
Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la
forma que quieres, no significa que no te ame con todo
lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero
que no saben como demostrarlo...
No siempre es suficiente ser perdonado por alguien,
algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti
mismo.
Aprenderás que con la misma severidad conque juzgas,
también serás juzgado y en algún momento condenado.
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu
corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo
arregles.
Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver
hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio
jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que
alguien te traiga flores.
Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que
puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho
mas lejos de lo que pensabas cuando creías que no se
podía mas.
Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor
de enfrentarla!!!

William Shakespeare

miércoles, 2 de noviembre de 2011

LA NECESIDAD DE VENCER


Cuando un arquero dispara porque sí, está en posesión de toda su habilidad. 
Si está disparando por ganar una hebilla de bronce, ya está nervioso. Si el premio es de oro, se ciega o ve dos blancos... ¡Ha perdido la cabeza! 
Su habilidad no ha variado. Pero el premio lo divide. Está preocupado. Piensa más en vencer que en disparar... Y la necesidad de ganar le quita poder.

Chuang Tzu








El joven Ji Chang admiraba la puntería de un famoso arquero de su época llamado Fei Wei, a quien tomó como su maestro para aprender el arte del arco y las flechas.
En el primer día, Fei Wei le dijo:
—Para disparar bien, lo primero que tienes que hacer es saber dominar tus ojos. Ve a practicar en la forma que puedas con el fin de no parpadear al mirar un objeto. Cuando llegues a tener tal domino, ven a verme.
Siguiendo las instrucciones del profesor, Ji Chang volvió a casa y se recostó al lado del telar donde trabajaba su mujer. Trataba de mirar la lanzadera que iba y venía sin parpadear. Desde ese día, siempre acompañaba a su mujer cuando ésta tejía. Tenía los ojos fijamente puestos en los mecanismos móviles del telar para practicar el dominio de los ojos. Así transcurrieron dos años. Llegó a tener tal control de los párpados que aunque se los pincharan con una aguja no parpadeaba.
Creyó que ya había llegado el momento y fue a visitar a Fei Wei y le demostró el resultado de sus dos años de ejercicio continuo.
El profesor manifestó su satisfacción por lo que había conseguido, pero le dijo:
—Esto no es más que el primer paso de tu aprendizaje. Ahora necesitas dar un segundo paso que consiste en mirar fijamente las cosas pequeñas para descubrir todos sus detalles. Cuando lo consigas, ven a buscarme.
Ji Chang se fue a casa y empezó la práctica inmediatamente. Pidió un hilo de seda a su mujer con el que ató una pulga y la colgó en la ventana. Se sentó luego al borde de la cama observando el diminuto insecto varias horas. Así, durante días, semanas y meses enteros no hacía otra cosa que estudiar el diminuto cuerpo del animal colgado contra la luz de la ventana. Al principio sólo veía una manchita negra, que se iba agrandando conforme pasaba el tiempo. Gracias a su empeño, la pulga crecía de tamaño poco a poco hasta alcanzar para su vista las dimensiones de una rueda de carro. Cuando salió de casa al cabo de un año, encontró el mundo desmesuradamente aumentado. Las cosas que parecían diminutas antes, las encontraba grandísimas con todos los detalles claramente percibibles.
Fue a buscar al maestro, quien le manifestó su satisfacción diciendo:
—Ya ha llegado el momento de aprender a disparar.
Sólo en ese momento, le enseñó cómo tensar el arco, apuntar y disparar la flecha.
Ji Chang se fue a casa a practicar. Al cabo de tres años, volvió a buscar al maestro para mostrarle su infalible puntería. Cogió el arco más duro que había en la casa del maestro, lo tensó fácilmente con una flecha colocada, apuntó en medio segundo y disparó contra un diminuto blanco que había a cien pasos de distancia. La flecha atravesó el centro del blanco. Así lo repitió diez veces con el mismo excelente resultado. Los curiosos que estaban presentes en el acto aplaudieron con admiración su puntería. En pocos años, Ji Chang se consagró como el mejor arquero del reino. Como agradecimiento por la enseñanza, Ji Chang le llevó un excelente regalo a su maestro y le dijo con gratitud.
—Maestro, estoy muy agradecido por tu enseñanza. Ahora que he llegado a ser un verdadero arquero, me acordaré de ti siempre con admiración.
El viejo le dijo, sin embargo, algo que Ji Chang no olvidaría nunca en su vida:
—El verdadero arte del arco y flecha es acertar el blanco sin esos elementos. Es conseguir la gloria sin vanidad y manifestar la gratitud sin palabras.
Al escuchar esto, Ji Chang volvió otra vez a casa y se encerró. Nunca volvió a salir públicamente ni volvió a ver a su maestro. Pero los vecinos decían que en su casa se oían día y noche unos ruidos raros, algo parecido a ráfagas de viento, o chorros de aire que salían expulsados por movimientos enérgicos de las manos. Nadie supo si logró dominar el arma secreta de disparar sin flecha porque el famoso arquero no lo enseñó a nadie, ni siquiera a su maestro, por evitar la vanidad.